Seleccione su idioma

Bioseguridad: consejos prácticos para minimizar el riesgo humano de contaminación

Todos los establecimientos avícolas sufren la constante amenaza de un enemigo siempre presente: las enfermedades y las infecciones. Es imprescindible enseñarle al personal cómo reducir los riesgos potenciales al mínimo posible en todas las operaciones. En este artículo, les explicamos cómo se transmiten las enfermedades y cómo se puede reducir el riesgo de transmisión humana.

Por Jason Cormick, Especialista en Plantas de Incubación de Petersime

¿Cómo se transmiten las enfermedades?

Uno de los mayores riesgos para cualquier establecimiento avícola es el riesgo de contagio de enfermedades. Esto no sólo reduce la producción, sino que también puede dañar la reputación de la empresa. Las enfermedades se pueden transmitir de dos maneras.

  1. 1. En primer lugar, las enfermedades se pueden transmitir verticalmente cuando bacterias como la salmonela y los micoplasmas, o el virus de la gripe aviar y otros se contagian ya desde el oviducto de la gallina que pone el huevo. Esto significa que el embrión en desarrollo ya estará infectado durante su crecimiento.


     
  2. 2. El segundo tipo de infección se da por transmisión horizontal, que puede producirse por un vector que transmite bacterias. Los vectores pueden ser desde partículas atmosféricas o animales que frecuentan al ganado (escarabajos, ratas, aves, etc.) hasta la acción de las personas que transmiten la enfermedad a sus aves. Este "riesgo humano" es el tema que abordaremos en este artículo.

Las tres principales fuentes de infección: micoplasmas, salmonela y gripe aviar
 

Micoplasmas

Los micoplasmas son una de las causas principales de infección. Son bacterias que se pueden transmitir tanto vertical como horizontalmente y son capaces de sobrevivir hasta cuatro días fuera de su huésped natural. Por lo tanto, tienen un enorme potencial para saltar de un lugar a otro. Un protocolo minucioso de "ducharse al entrar" (el personal que ingresa debe tomar una ducha) y un cambio de ropa reduce en gran medida el riesgo de que el personal ingrese micoplasmas.

Salmonela

La salmonela es otro problema fundamental en la industria avícola. También se puede transmitir tanto vertical como horizontalmente, pero además puede infectar fácilmente a las personas. Las granjas de reproductoras deben realizar pruebas de rutina del personal y de los visitantes.

Gripe aviar

Una de las mayores amenazas actuales para nuestros establecimientos es la gripe aviar, que ha logrado propagarse por todo el mundo. Hay muchas cepas de gripe aviar, aunque se dividen generalmente en dos categorías principales:

  1. 1. baja patogenicidad
  2. 2. alta patogenicidad
     

Las cepas de baja patogenicidad pueden tener un impacto bajo en el lote. Sin embargo, las cepas H5 y H7 tienen el potencial de mutar de baja a alta patogenicidad, lo que puede provocar la muerte de todas las aves del establecimiento e infectar a otras especies, incluidos los seres humanos que entran en contacto con ellas. La gripe aviar también se puede transmitir tanto vertical como horizontalmente.

Estos son sólo tres de los numerosos riesgos posibles, que son demasiados para tratar aquí.

Consejos prácticos para minimizar el riesgo humano de contaminación


Los "no" para trabajadores avícolas

Existen algunas reglas básicas que todos los trabajadores avícolas deben cumplir: los trabajadores avícolas...

  1. 1. no deben poseer ni tener en casa ninguna especie aviar
  2. 2. no deben entrar en contacto con pollos de crianza casera
  3. 3. deben evitar los mercados de especies vivas / carne fresca
  4. 4. no deben tener un segundo empleo que involucre especies aviares
  5. 5. deben eludir la participación en la caza de aves silvestres
     

Todos los empleados de un establecimiento avícola deben tener conocimientos de bioseguridad, ya que no son sólo los trabajadores de producción quienes podrían ser vectores e ingresar una enfermedad a una granja.

Los "sí" y los "no" para visitantes

Asimismo, todos los visitantes constituyen un riesgo potencial para el establecimiento. Para los visitantes externos, la regla de oro es: "si no es necesario que estén allí, deben permanecer afuera". Se debe examinar a los visitantes antes de entrar al emplazamiento. Al entrar, deben llenar un registro de visitantes explicando por qué están allí, fecha y lugar de su último contacto con aves de corral, y firmar una declaración de buena salud. Además, deben recibir una explicación sobre las normas de bioseguridad. Deben entender dónde pueden y no pueden ir y firmar que aceptan cumplir las reglas. Al entrar en un establecimiento, todos los visitantes deben darse una ducha para eliminar el riesgo de ingresar bacterias. También se puede esterilizar el equipo con cámaras UV o rociadores desinfectantes. 

Ejemplo de formulario de registro de visitantes

Lavado de las manos

Una vez adentro, se debe mantener la higiene lavándose las manos después de comer o ir al baño, por ejemplo. El uso de desinfectantes para las manos en todas las áreas cercanas a la operación también es una buena práctica.

Cómo lavarse las manos para evitar infecciones (Fuente: http://www.who.int/gpsc/clean_hands_protection/en/)

Mantenga las áreas "limpias" y "sucias" separadas

En la planta de incubación, también conviene mantener separado al personal del lado de los huevos ("limpio") del personal del lado de los pollitos ("sucio"). El objetivo es evitar la contaminación cruzada del plumón hacia otras áreas "limpias". Para que la separación sea más clara, se puede asignar un color de ropa a cada área. Por ejemplo, ropa azul para el lado de los huevos y ropa blanca para el lado de los pollitos.

(Fuente: http://www.theuniformfactory.co.nz/store/category/94/overalls)

Botas protectoras

Uno de los vectores constantes de transmisión proviene de las suelas de los zapatos que se usan afuera y luego dentro del establecimiento. La manera más eficaz de eliminar este riesgo es con barreras físicas y un cambio completo del calzado, lo que normalmente se llama "botas protectoras".

Mantener las enfermedades lejos de los establecimientos avícolas siempre será un gran desafío. Solo se puede superar con la cooperación de todos los involucrados. Es fundamental que todos se mantengan alerta y denuncien cualquier incumplimiento para proteger nuestros establecimientos y asegurar un suministro continuo a nuestros clientes.

Para ver el video de Jason Cormick sobre "Bioseguridad: el riesgo humano", visite https://www.youtube.com/watch?v=jPzN-rrVGpo

Sobre el autor

Jason Cormick tiene más de 27 años de experiencia en la industria avícola, trabajando en plantas de incubación y granjas en todos los niveles de la pirámide de reproducción, desde pedigrí hasta pollos de engorde. Como Especialista en Incubación de Petersime, apoya a los clientes de Petersime tanto remotamente como visitando los emplazamientos, y ha desarrollado una formación especializada en Gestión de Plantas de Incubación.