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Principios de la incubación de carga única (5)

Parte 5: El futuro La serie de artículos acerca de los principios de la incubación de carga única toca a su fin. En ella se han abordado los parámetros de incubación más importantes para la obtención de un rendimiento óptimo en las plantas de incubación de carga única. Llegados a este punto, sólo queda dirigir nuestra mirada hacia el potencial futuro de la incubación de carga única.

Roger Banwell, Director de Desarrollo de Incubación de Petersime NV

La incubación

Históricamente, la incubación nunca tuvo la consideración de actor clave de la cadena de producción, principalmente, debido a la falta de flexibilidad de la incubación de carga múltiple. Sin embargo, muchos productores visionarios ya han abandonado este punto de vista para reconocer la gran importancia de la incubación dentro del proceso.

Aunque, tal y como se ha apuntado, los equipos actuales no pueden ofrecer resultados con demasiado margen de mejora, a la hora de pensar en el futuro, es preciso no dejarse influenciar por las limitaciones del presente. Por el contrario, dos de las primeras preguntas que debemos hacernos son: ¿Hemos alcanzado ya el punto en el que estamos consiguiendo los máximos resultados posibles? En caso negativo, ¿estamos cerca?

El enfoque actual de la incubación es detectar diferentes parámetros a partir de una masa de huevos, o una muestra dentro de una masa de huevos, para producir unas condiciones ambientales controladas, generales, para esa masa de huevos. Sin embargo, quizás el objetivo primordial debería ser el análisis de las señales individuales de los huevos para, a continuación, crear el microclima específico que cada uno de ellos necesita.

A medida que la tecnología y nuestros conocimientos avancen, estas señales específicas se podrán interpretar desde un prisma de mayor alcance que los niveles de calor y gas actuales. La ampliación del espectro de eventos biológicos clave permitirá la detección, la identificación o el control de más reacciones y compuestos químicos. Por su parte, los avances tecnológicos de los equipos permitirán alcanzar niveles de tratamiento y control físico inimaginables hoy en día.

Todos estos factores apuntan a que el futuro de la incubación a corto, medio y largo plazo todavía tiene mucho camino por recorrer. Con el desarrollo de nuevos conocimientos, la rentabilidad comercial de las nuevas y futuras tecnologías aumentará y la técnica tratará de encontrar más soluciones innovadoras. Así las cosas, la incubación seguirá avanzando y evolucionando hasta alcanzar el máximo nivel de potencial genético con el máximo nivel de uniformidad.

Cuanto mayor sea nuestro conocimiento del proceso natural, mayor será también nuestra capacidad para reproducir las interacciones positivas entre el ave reproductora, el entorno y el huevo fértil. Además, también seremos capaces de evitar los eventos negativos que se producen durante el proceso natural: Estrés depredador, condiciones climáticas extremas, etc.

Si conseguimos eliminar las distracciones de las reproductoras, las situaciones de estrés o las condiciones ambientales extremas, entonces nos convertiremos en «reproductores eficaces e ideales».

Optimización de la productividad

Quizás la primera y más obvia afirmación con la que deberíamos haber comenzado este artículo es que, en la actualidad, ya no es posible analizar la incubación o cualquier elemento de la cadena de producción desde una perspectiva aislada. A pesar de las discrepancias en torno a los diferentes enfoques, conviene pensar que lo único cierto y demostrado es que sólo hay una forma de alcanzar un rendimiento final óptimo: El análisis de la compleja aunque innegable interacción de todos los elementos del proceso.

La industria está cambiando a una velocidad vertiginosa y, para demostrarlo, se recoge la imagen de una presentación que hice en el año 2004. Aunque en la actualidad se trata de un tema habitual de conversación, por aquel entonces algunos lo consideraron un enfoque bastante fantasioso.

Sin embargo, para que este enfoque funcione de verdad, todos los actores deberán trabajar mano a mano: Investigadores, reproductores, nutricionistas, incubadores, fabricantes comerciales, etc. Si esto se consigue, el potencial se dispara por encima de lo que se puede prever hoy en día.

El medio ambiente

El impacto sobre el medio ambiente siempre será un tema importante y un factor decisivo para el diseño y el funcionamiento de la incubación. Por ello, el consumo eficiente de energía, la ausencia de emisiones y las prácticas respetuosas con el medio ambiente son aspectos fundamentales. La recuperación de calor, el ahorro de energía, la reducción del consumo de agua, el control de la ventilación, la facilidad de limpieza, la eliminación/reducción del uso de productos químicos, etc. son elementos con una prioridad máxima en todos los diseños actuales de productos de Petersime.

El bienestar animal

El bienestar animal es un tema que despierta un interés creciente y que no puede subestimarse. Todos los actores deben ser conscientes de esto: El bienestar animal debe primar desde la producción de los huevos, hasta la gestión de las granjas. Lograrlo requiere la adopción de prácticas de gestión adecuadas, la formación del personal, así como un equipo/instalaciones de buena calidad y con un mantenimiento correcto.

La incubación también desempeña un papel fundamental en el bienestar animal y, por ello, es imprescindible garantizar un desarrollo y un crecimiento embriónico óptimos, además de crear los estímulos y las condiciones de incubación ideales. Una vez que ya hayan nacido, los pollitos deberán mantenerse en unas condiciones ambientales perfectas y, asimismo, será preciso garantizar que disponen de un punto de acceso óptimo al agua y al alimento.

Resumen

En los últimos años, la industria de la producción avícola ha experimentado grandes cambios. Basta con echar la vista atrás unos 20 o 30 años para comprobar el aumento del número de grandes productores totalmente integrados, así como la transición desde una metodología inflexible de carga múltiple a un sistema de carga única completamente flexible. Además, nuestra comprensión y nuestros conocimientos no sólo han aumentado, sino que su aplicación práctica en equipos comerciales ha sido el motor del diseño y el funcionamiento de la incubación.

Algunos factores como el medio ambiente y el bienestar animal son cada vez más relevantes, sin olvidar la necesidad constante de optimizar la productividad a lo largo de toda la cadena de producción. Predecir dónde estaremos dentro de los próximos 10 o 20 años es harto complicado, no porque no se nos ocurran ideas, sino porque las posibilidades son inmensas.